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Una mancha en la alfombra, ¿cómo limpiarla?

Conocer en profundidad el género con el que ha sido confeccionada es indispensable para determinar qué proceso de limpieza es el más apropiado en cada caso. 

28 nov 2013 en Novedades del sector - Lectura: min.

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Aunque el abanico de problemas o inconvenientes de lavado puede ser muy amplio en el interior de una casa, este particular contratiempo constituye sin duda alguna el terror de cualquier salón. La alfombra ha sido durante largos años el complemento ideal de sofás y mesas de comedor, si bien la presencia de niños, de adultos imprudentes e incluso de animales la han puesto en el punto de mira del cepillado y la limpieza.

La principal dificultad que presenta la alfombra para acertar en el uso de los productos adecuados es la variabilidad de tejidos que existen, ya que en función del material de fabricación la moqueta puede ser más o menos resistente a su aplicación. Conocer en profundidad el género con el que ha sido confeccionada es indispensable para determinar qué proceso de limpieza es el más apropiado en cada caso.

Rapidez, una buena aliada para eliminar la mancha

El tiempo de reacción constituye una de las claves fundamentales para el devenir de nuestra alfombra. Cuanto más rápido se actúe sobre la mancha mayores serán los beneficios obtenidos, ya que de lo contrario el producto derramado puede secarse y filtrarse hasta límites inalcanzables por los artículos de limpieza. En primer lugar, debemos recoger el líquido vertido con trapos limpios o papel de cocina, dando pequeños golpecitos para favorecer la absorción. En ningún caso es acertado rascar o cepillar la mancha en ese momento, ya que la mejor opción es esperar a que el quitamanchas actúe sobre la zona afectada. En las manchas sólidas, es preferible proceder a retirar la suciedad con la ayuda de una cuchara. En cualquier caso, sea cual sea la tipología de la mancha, es esencial recordar que ésta no se puede restregar ni frotar, ya que de lo contrario la salpicadura tenderá siempre a extenderse. 

Alfombras de látex, lana o fibras naturales

Uno de los mayores inconvenientes de las alfombras tejidas con fibras naturales como el yute o el sisal es que, lavadas en profundidad, pueden llegar a encoger o disminuir considerablemente su tamaño. En cuanto a las alfombras de lana se refiere, éstas sólo deben ser tratadas con productos de lavado específicos, ya que de lo contrario puede llegar a dañarse el tejido, absorbiendo así parte del color original. Para las moquetas de látex es fundamental evitar el uso de productos disolventes, aunque si la mancha es diminuta éstos pueden aplicarse con cautela y en pequeñas dosis. 

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